REFLEXIONES BÍBLICAS DESDE LA VIDA CONTEMPLATIVA No. 3
Estudiaremos en esta oportunidad Génesis 1,3-5 desde el hebreo.
1. Estudio Bíblico
.VAYÓMER ELOHÍM IEHÍ OR VAIHÍOR: " Y dijo Dios sea luz y fue luz.
El versículo 4: VAYÁR ELOHÍM ET-HÁOR KI-TOB VAYABDÉL ELOHÍM BÉIN HÁOR UBÉIN HAJÓSHEJ : " Y vio Dios que la luz era buena y separó Dios entre la luz y entre la oscuridad".
El versículo 5: VAYKRÁ ELOHÍM LAÓR IÓM VELAJÓSHEJ KÁRA LÁILAH VAIHÍ-ËREB VAIHÍ-BÓKER IÓM EJÁD: " Y llamó dios a la luz día y a la oscuridad llamó noche y fue tarde y fue mañana del día primero".
En nuestro idioma : Gn1,3-5 en conjunto sería:
En nuestro idioma : Gn1,3-5 en conjunto sería:
3. " Y dijo Dios sea luz y fue luz.
4. " Y vio Dios que la luz era buena y separó Dios entre la luz y entre la oscuridad".
5. " Y llamó dios a la luz día y a la oscuridad llamó noche y fue tarde y fue mañana del día primero".
4. " Y vio Dios que la luz era buena y separó Dios entre la luz y entre la oscuridad".
5. " Y llamó dios a la luz día y a la oscuridad llamó noche y fue tarde y fue mañana del día primero".
Para estudiar estos versículos hemos de recurrir a la ה־זגא, “Agadá”, que es el conjunto de interpretaciones rabínicas no legales, cuyo contenido varía desde lo alegórico hasta lo filosófico. En estos estudios tomaremos en cuenta que, cuando hacemos alusión a este término Agadá nos estamos refiriendo al concepto anteriormente citado. Cuando hacemos referencia al término שרךמ, midrash, generalmente traduciremos por “exégesis midráshica"..
Entendido lo anterior, en el versículo 3 se dice que Dios dijo que sea la luz; aquí se necesita una interpretación agádica porque del versículo se entiende que al principio la luz y la obscuridad estaban mezcladas y luego Dios las separó una de otra. Pero esto es difícil de concebir, ya que la obscuridad es precisamente la ausencia de luz. Por 10 tanto, explica que este acto de “separación” se refiere a reservarla para los justos (Mizraji). Según esta interpretación no literal, esta luz se refiere a la luz primordial de la creación de naturaleza física, no es la misma que la luz normal procedente del sol, el cual solo fue creado hasta el cuarto día. Separar la luz y la oscuridad es darle a la luz su dominio propio durante el día y el dominio de la oscuridad durante la noche.
Según el comentario de Rashí, dice que si Dios no hubiera separado la luz y la oscuridad " y definido sus límites, el tiempo de cada una de ellas no hubiera sido fijo,
sino que ejercerían su acción en forma caótica y desordenada" ( Cfr. Rashí pág. 38, 43).
Con respecto a la. interpretación del día uno, es curiosos este dato que nos dicen los rabinos judíos. Para ellos de acuerdo con el orden terminológico de esta sección, en este pasaje debería estar escrito “el primer día”, tal como está escrito con respecto a los demás di'as: “El segundo día”, “el tercer día”, “el cuarto día”, etc. Entonces, ¿por qué aquí esta escrito “día uno? Porque el Santo, la Trinidad, el Elohím, Dios en su mundo era y es y será el único, pues los ángeles no fueron creados sino hasta el segundo día. Así esta explicado en el midrash Bereshit Raba. El termino דחא, “uno”, esencialmente implica la idea de unicidad, singularidad. En este caso, debe entenderse en el sentido de “único”, siendo definido así porque en ese momento Dios era el único ser en el mundo.
Otra luz bíblica, para entender en la medida de nuestras posibilidades es conocer que el verbo הָיָה (hayah) significa separar de algo distintivo, darle una función, un nombre, una misión. Así mismo la palabra יֹוֹם( yom) que se traduce como día, significa que el Mesías tiene el propósito de la luz que es la redención. Probemos esto que hemos dicho con otros pasajes de la escritura.
"Mas, cuando Aquel que me separó desde el seno de mi madre y me llamó por su gracia, tuvo a bien revelar en mí a su Hijo" ( Gál 1,15).
"Por cuanto nos ha elegido en él antes de la fundación del mundo, para ser santos e inmaculados en su presencia, en el amor, eligiéndonos de antemano para ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo, según el beneplácito de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia con la que nos agració en el Amado" ( Ef 1,6).
"Mas, cuando Aquel que me separó desde el seno de mi madre y me llamó por su gracia, tuvo a bien revelar en mí a su Hijo" ( Gál 1,15).
"Por cuanto nos ha elegido en él antes de la fundación del mundo, para ser santos e inmaculados en su presencia, en el amor, eligiéndonos de antemano para ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo, según el beneplácito de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia con la que nos agració en el Amado" ( Ef 1,6).
De ahí que para los rabinos la palabra Luz, en hebreo אְוֹר ( 'or) es el Mesías: veamos algunos pasajes.
"Le dice Jesús: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí" Jn. 14,6).
"Jesús les habló otra vez diciendo: «Yo soy la luz del mundo; el que me siga no caminará en la oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida.» (Jn 8,12);
"El revela honduras y secretos, conoce lo que ocultan las tinieblas, y la luz mora junto a él" ( Dn 2,22).
"¡Arriba, resplandece, que ha llegado tu luz, y la gloria de Yahveh sobre ti ha amanecido! " ( Is 60,1).
La palabra noche לָיְלָדה ( laylah) significa lo negativo, tenebroso, no se puede ver nada, además hace referencia al desorden, el caos, la oscuridad y Dios separa la luz de la tiniebla para dar lugar al orden, la luz, les da una función, una misión..
" Y a la cuarta vigilia de la noche vino él hacia ellos, caminando sobre el mar" (Mt14,25).
" Llamaron a voces a Lot y le dijeron: «¿Dónde están los hombres que han venido donde ti esta noche?; (Gn 19,5).
" En las pesadillas por las visiones de la noche, cuando a los hombres el letargo invade, un temblor me entró, un escalofrío, que estremeció todos mis huesos... Se escurre un soplo por mi rostro, eriza los pelos de mi carne. Alguien surge... no puedo reconocer su cara; una imagen delante de mis ojos. Silencio..., después oigo una voz: ¿Es justo ante Dios algún mortal? ¿ante su Hacedor es puro un hombre?" ( Job 4,13-16).
En estos pasajes encontramos la definición de noche, luz, día, oscuridad. Bien, con la ayuda del Espíritu Santo que nos revela el mensaje espiritual a cada uno de distinta manera ya podemos sacar diversas conclusiones orantes que animan el espíritu.
2.
Reflexionemos y oremos
La palabra noche לָיְלָדה ( laylah) significa lo negativo, tenebroso, no se puede ver nada, además hace referencia al desorden, el caos, la oscuridad y Dios separa la luz de la tiniebla para dar lugar al orden, la luz, les da una función, una misión..
" Y a la cuarta vigilia de la noche vino él hacia ellos, caminando sobre el mar" (Mt14,25).
" Llamaron a voces a Lot y le dijeron: «¿Dónde están los hombres que han venido donde ti esta noche?; (Gn 19,5).
" En las pesadillas por las visiones de la noche, cuando a los hombres el letargo invade, un temblor me entró, un escalofrío, que estremeció todos mis huesos... Se escurre un soplo por mi rostro, eriza los pelos de mi carne. Alguien surge... no puedo reconocer su cara; una imagen delante de mis ojos. Silencio..., después oigo una voz: ¿Es justo ante Dios algún mortal? ¿ante su Hacedor es puro un hombre?" ( Job 4,13-16).
En estos pasajes encontramos la definición de noche, luz, día, oscuridad. Bien, con la ayuda del Espíritu Santo que nos revela el mensaje espiritual a cada uno de distinta manera ya podemos sacar diversas conclusiones orantes que animan el espíritu.
2.
Cuando Dios habla, dice, pronuncia algo, se hace inmediatamente; la acción de Dios en el mundo de la creación y la vida del ser humano es siempre actual. Cuando Dios llama por su nombre a una persona, le está dando una misión concreta. Jesús, el Salvador...
i Piensa en este momento el nombre que llevas por el sacramento del bautismo y descubre tu misión...Es hermoso saber por experiencia que, cuando Dios nos llama a la existencia y nos da una misión es el mismo Señor el que nos ayuda a llevar a cabo aquella misión. Parte de esta misión es reconocerlo como nuestro Creador, Salvador, el único que merece nuestro amor, el único que separa la luz y las tinieblas de nuestra alma, de nuestro espíritu; el que ordena y embellece la interioridad de cada ser humano cuando le dejamos actuar. Claro está que cuando el ser humano actúa bajo la mano de Dios todo lleva el sello de la paz y la armonía con Dios, con la naturaleza, con el prójimo y consigo mismo.
Entonces: ante la pregunta de muchos que dicen: ¿por qué Dios permite el mal, la enfermedad, el dolor, etc). La respuesta es inevitable: el ser humano en general, tú , yo hemos roto nuestra alianza amorosa con Dios, libremente hemos pecado de alguna manera... sin embargo, Dios nos sigue llamando para misiones concretas que cada uno sabe, nos promete la luz de la redención hecha realidad en Jesucristo y en su Iglesia como sacramento de salvación. Depende de la capacidad que tengamos de acoger el don de Dios, de lo contrario no nos asustemos de las tinieblas en que podemos vivir, damos del poder del pecado y la falta de testimonio que damos a los que nos rodean.
María José
